Una de las molestias más comunes que puede afectar la salud oral son esas pequeñas lesiones que surgen en la boca y causan dolor intenso: se trata de las conocidas llagas, también llamadas estomatitis aftosa.

Estas lesiones pueden evolucionar hasta formar úlceras, haciendo más difícil comer, hablar o incluso tragar.

Estas aftas pueden manifestarse de forma aislada o en grupos, afectando zonas como la mucosa interna, los bordes de la lengua, la superficie de los labios, el techo bucal o el interior de las mejillas.

En algunos casos, también se presentan cerca de la faringe, provocando una sensación de malestar persistente que puede extenderse durante varios días.

Aunque su origen sigue siendo un misterio clínico, se sabe que no se trata de una afección contagiosa.

La llamada candidiasis bucal, a menudo confundida con otras lesiones, no se transmite mediante saliva ni por contacto cercano, lo que la diferencia de otras condiciones de la boca.

Es importante recordar que, aunque estas lesiones tienden a desaparecer solas, su aparición frecuente podría estar relacionada con factores inmunológicos, estrés, deficiencias nutricionales o incluso con el uso de ciertos medicamentos.

Ante episodios recurrentes, lo mejor es consultar con un especialista en salud bucal para descartar causas subyacentes.

Los principales factores

• Ciertas alergias

• Los alimentos ácidos pueden acentuarlos o desencadenarlos

• Un sistema inmune debilitado puede conducir a la aparición de candidiasis

• Deficiencias de vitaminas y minerales

• Trauma de la mucosa oral

• Un mayor nivel de estrés

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es aliviar las molestias creadas. Así, el paciente consumirá alimentos blandos, enjuagará su cavidad bucal con enjuague bucal y, si siente un dolor agudo, podrá tomar una crema con acción analgésica.

Remedios para la candidiasis:

• Ajo, un verdadero adyuvante. Tiene propiedades antisépticas y antibacterianas que, si entra en contacto directo con la zona afectada, pueden prevenir infecciones. La alicina, el compuesto activo en el ajo, reduce la inflamación causada por la candidiasis bucal y mejora la actividad celular, acelerando la curación.

• Una cucharadita de bicarbonato de sodio mezclado en una taza de agua puede hacer que el dolor disminuya. El bicarbonato es un alcalino que ayuda a neutralizar los ácidos en la boca que irritan e inflaman los tejidos. Además, es una mezcla que ayuda a limpiar la zona afectada y reduce las molestias que les da.

• La cúrcuma tiene propiedades antiinflamatorias. Por lo tanto, si aplica un poco de cúrcuma en polvo en el área afectada y deja que actúe unos minutos, puede sentirse mucho mejor. La explicación radica en el hecho de que la raíz de cúrcuma contiene una sustancia activa llamada curcumina, con propiedades antiinflamatorias.

¿Cómo podemos prevenir las llagas en la boca?

Aunque son dolorosos, se curan bastante rápido, después de aproximadamente una semana desaparecen. Pero si se produce una correcta higiene de la cavidad bucal, el riesgo de que se produzcan disminuye considerablemente.

Aunque la candidiasis bucal no se puede prevenir por completo, ciertas reglas de higiene, así como los alimentos, si se observan, reducen el riesgo de candidiasis oral.

Evite en la medida de lo posible los desencadenantes, en otras palabras, se reducirá el consumo de nueces, de frutas. Por ejemplo, los alimentos ácidos que contienen azúcar, como el jugo de naranja, también deben evitarse.

Contiene ácidos que irritarán aún más las paredes de la cavidad bucal, de esta manera el tiempo necesario para la cicatrización será mayor.

Un papel esencial en la prevención de ellos es también el fortalecimiento del sistema inmunológico.

Además, si su pasta de dientes contiene sulfato de sodio, es mejor no usarla más. Este ingrediente puede desencadenar la aparición de candidiasis oral en personas más sensibles.