Un crecimiento anormal y descontrolado de células en el cerebro da origen a los tumores cerebrales, que son procesos patológicos que afectan esta vital estructura.

Estos tumores pueden clasificarse como benignos cuando no invaden tejidos cercanos, o como malignos si presentan un comportamiento agresivo y potencialmente peligroso.

Entre las señales más comunes que podrían indicar la presencia de un tumor en el cerebro se encuentran los dolores de cabeza frecuentes, los mareos, la dificultad para concentrarse y la paresia, síntomas que requieren evaluación médica inmediata.

Tipos de tumores en el cerebro

La primera clasificación de los tumores cerebrales se refiere al tipo de células: benignas, es decir, no cancerosas, pero que pueden ser peligrosas porque tienden a aumentar de tamaño, causando trastornos del habla o incluso convulsiones, o tumores cerebrales malignos.

Los tumores cerebrales pueden comenzar en el cerebro, y se llaman tumores cerebrales primarios, o el cáncer puede comenzar en otras partes del cuerpo, diseminándose con el tiempo en el cerebro y se llama tumores cerebrales secundarios o metastásicos.

Los tumores cerebrales primarios son mucho menos comunes que los tumores cerebrales secundarios, en los que el cáncer comienza en otro lugar y se disemina al cerebro.

Solo un tercio de los tumores primarios en el cerebro son malignos (cáncer), el resto son benignos o están a punto de convertirse en cancerosos, dependiendo de la evolución o las intervenciones de los médicos.

Los tumores cerebrales secundarios son mucho más comunes que los tumores cerebrales primarios.

Cualquier cáncer puede propagarse al cerebro, pero los tipos más comunes incluyen: cáncer de mama, cáncer de colon, cáncer de pulmón, melanoma.

Síntomas principales

La mayoría de las veces, un tumor en el cerebro anuncia su presencia a través de dolores de cabeza que no mejoran con analgésicos comunes, así como a través de la presencia de trastornos del habla y la visión, por discapacidad auditiva, mareos, trastornos del comportamiento y de la personalidad, pero también por debilitamiento de la capacidad de concentración, deterioro de la memoria, convulsiones, náuseas, somnolencia y parálisis facial y ataques epilépticos.

Si un paciente tiene un tumor que se encuentra en el hemisferio izquierdo del cerebro, es muy posible que también encuentre dificultades para comprender el significado de las palabras, y si está en el lado derecho del cerebro, al paciente le resultará difícil realizar ciertos movimientos.

Principales factores de riesgo

• la raza blanca es más propensa a este tipo de cáncer que las otras razas

• sexo: los hombres tienen un mayor riesgo de desarrollar este tipo de cáncer

•Edad

• exposición a la radiación en la región de la cabeza

Diagnóstico

El médico realizará el examen físico seguido del neurológico.

Si hay sospechas, el médico solicitará una tomografía computarizada o una resonancia magnética para observar imágenes detalladas del cerebro.

El diagnóstico de certeza viene con el resultado de la biopsia.

Tratamiento

Si el paciente es diagnosticado con tumor benigno no hay peligro real, ya que a menudo puede ser tratado sin ninguna cirugía.

Pero si hay un tumor maligno, dependiendo de su ubicación, la etapa de la enfermedad, el equipo de médicos determinará qué se puede hacer, desde la cirugía hasta las sesiones de radioterapia y quimioterapia.