Presente en una gran variedad de productos cotidianos, la cafeína actúa como un potente estimulante que muchos utilizan para arrancar el día con más energía o combatir el cansancio durante la jornada.

No es raro que se recurra a bebidas como café, té o incluso jugos con contenido de cafeína, así como a suplementos energéticos, con el objetivo de mantener un estado de alerta constante.

Aunque se consume con frecuencia, es importante recordar que esta sustancia es considerada una adicción, y su presencia es habitual en algunas de las bebidas más populares a nivel mundial.

Las recomendaciones indican que los adolescentes no deberían superar los 100 miligramos diarios, mientras que las mujeres embarazadas deben restringirse a un máximo de 200 miligramos, ya que aún no se conocen con certeza los efectos que podría tener sobre el desarrollo del feto.

La dosis diaria recomendada varía según la edad, el peso y el estado de salud.

La cafeína puede permanecer en el sistema de 1,5 a 9,5 horas.

Esto significa que el nivel de cafeína en la sangre se reduce a la mitad de la dosis total en el transcurso de 1,5-9,5 horas.

En casos severos, la sobredosis de cafeína puede ser fatal, pero la mayoría de las personas notan ciertos síntomas desagradables que desaparecen con la eliminación de la cafeína de la sangre.

Causas y factores de riesgo en la sobredosis de cafeína

La sobredosis de cafeína ocurre cuando usted consume demasiados alimentos, bebidas y medicamentos que contienen cafeína.

En algunas personas, aunque consumen altas dosis de cafeína, no tiene efectos negativos.

Pero el alto consumo de cafeína no es recomendable porque puede contribuir a la aparición de graves problemas de salud como arritmias cardíacas (latidos cardíacos irregulares) o convulsiones (convulsiones tónico-clónicas causadas por un «cortocircuito» cerebral).

El aumento del consumo diario de cafeína también puede causar trastornos hormonales.

El consumo ocasional de cafeína implica precauciones, ya que el cuerpo no está acostumbrado a grandes cantidades de cafeína.

Por lo tanto, si no consume cafeína con frecuencia, evite consumir una dosis grande en una porción.

Incluso si está acostumbrado a consumir grandes cantidades de cafeína, deténgase cuando aparezcan síntomas desagradables.

Síntomas de ingestión de una gran cantidad de cafeína (intoxicación)

La intoxicación por cafeína presenta una serie de síntomas.

Algunos síntomas pueden parecer no estar relacionados con el exceso de cafeína porque no son lo suficientemente intensos.

Estos son los síntomas que deben preocuparle en caso de alto consumo de cafeína:

Mareos, vértigo

Diarrea

Aumento de la sensación de sed

• Insomnio

Dolor de cabeza (dolor de cabeza)

Fiebre

Irritabilidad, irritabilidad o baja tolerancia a frustraciones menores

Otros síntomas son más graves y requieren tratamiento médico inmediato.

Los síntomas graves de sobredosis de cafeína incluyen:

Dificultad para respirar

Náuseas y vómitos

Alucinaciones auditivas o visuales

Confusión, falta de amor

Dolor precordial

Pulso aumentado o irregular

• Contracturas musculares

• Convulsiones

La sobredosis de cafeína también puede manifestarse en bebés, cuando la leche materna contiene dosis excesivas de cafeína.

Algunos de los síntomas leves incluyen náuseas y músculos que se contraen y relajan alternativamente.

Una intoxicación más grave es señalada por estos síntomas más vómitos, taquipnea (respiración rápida) y shock.

Si su hijo tiene tales síntomas, vaya inmediatamente al médico para el diagnóstico y el tratamiento.

Diagnóstico de sobredosis de cafeína

Si sospecha una sobredosis de cafeína, informe a su médico sobre cualquier producto que haya consumido que pueda contener cafeína.

Se controlarán los latidos del corazón, la respiración y la presión arterial.

Se le tomará la temperatura y es posible que necesite análisis de sangre y orina para controlar las funciones corporales.

Tratamiento en caso de sobredosis de cafeína

El tratamiento está dirigido a eliminar la cafeína del cuerpo y tratar los síntomas.

Es posible que le administren carbón activado, un remedio común en casos de sobredosis que evita que la cafeína pase al tracto gastrointestinal.

Si la cafeína ya ha pasado al tracto gastrointestinal, es posible que le administren laxantes o recurrirá al lavado gástrico.

Durante este tiempo, se controlará su función cardíaca y se le administrará un electrocardiograma.

Si es necesario, recibirá atención respiratoria.

Si los síntomas son leves, puede esperar hasta que la cafeína se elimine del cuerpo o puede tratar la intoxicación usted mismo.

Esto es lo que puede hacer en caso de intoxicación por cafeína: beba mucha agua, haga algo de ejercicio, coma alimentos ricos en potasio o magnesio, como plátanos o verduras.

A veces, el tratamiento en el hogar puede no funcionar.

Si no está seguro, llame al 911 o a su médico de cabecera.

Si los síntomas son graves, es importante llegar al hospital con urgencia.

Prevención

Para prevenir la intoxicación por cafeína, lo primero que hay que hacer (y lo más obvio) es evitar el consumo excesivo de café, bebidas energéticas u otras bebidas/alimentos que puedan contener grandes cantidades de cafeína (ver la lista anterior).

En la mayoría de los casos, la dosis diaria no debe exceder los 400 miligramos, especialmente si tiene una sensibilidad particular a la cafeína.

Conclusión

Por lo general, la sobredosis de cafeína se puede tratar sin crear problemas de salud a largo plazo, pero a veces, la sobredosis de cafeína puede ser mortal, especialmente en pacientes jóvenes, bebés y niños.

Si el tratamiento se administra demasiado tarde, pueden ocurrir problemas de salud irreversibles e incluso la muerte.

Si tiene sospechas de sobredosis de cafeína, llame al 911.