En determinados escenarios, la recuperación espontánea de una lesión cariosa es posible, eliminando la necesidad de un tratamiento odontológico inmediato.

No obstante, esta situación solo se da cuando se cumplen estrictas condiciones específicas que permiten que el proceso de regeneración dental ocurra de forma natural y efectiva.

Comprender el proceso de curación de una caries dental implica analizar el complejo desarrollo, evolución y avance de esta afección bucal, ya que su reversión depende de factores que actúan de forma simultánea.

Solo al garantizar un entorno adecuado dentro de la cavidad oral es factible que la lesión cariosa se estabilice e incluso se sane por sí misma sin necesidad de intervención clínica.

Es fundamental destacar que la autorregeneración de la caries dental no es algo común ni automático, sino que exige que las condiciones bioquímicas, fisiológicas y ambientales sean favorables para que los tejidos dentales puedan restaurarse.

La interacción de elementos como la saliva, el adecuado pH oral, y una higiene meticulosa juegan un papel esencial en este delicado proceso.

Para lograr un conocimiento profundo sobre cómo se puede facilitar esta curación natural, resulta imprescindible comprender el mecanismo por el cual la caries se forma, progresa y afecta la estructura dental, lo cual orienta las prácticas para prevenir su avance y promover su reversión cuando sea posible, fortaleciendo así la salud bucal a largo plazo.

Cómo se forma la caries dental

La caries se produce como resultado de la acción de la placa dental en los dientes.

La placa dental es una red de bacterias y restos de alimentos (especialmente azúcares) que se deposita en la superficie de los dientes después de cada comida.

Aparece como un depósito pegajoso, ya sea blanco-amarillo o incoloro.

Los azúcares en la placa dental son la «dieta» favorita de las bacterias.

Siguiendo un proceso llamado fermentación ácida, las bacterias actuarán sobre los azúcares convirtiéndolos en varios ácidos.

Si se deja en contacto con el diente durante más tiempo, los ácidos resultantes del proceso de fermentación disolverán gradualmente los tejidos duros del diente produciendo su desmineralización.

En esta etapa, la caries evoluciona extremadamente lentamente porque el primer tejido en desmineralizarse es el propio esmalte dental, el tejido con el contenido mineral más rico en el cuerpo (y, por esta razón, también el tejido más duro del cuerpo).

Por lo tanto, el cuerpo tendrá tiempo suficiente para revertir el proceso.

Minerales como el flúor, el calcio o los fosfatos se redegradan en el esmalte salival.

Este último proceso se llama remineralización y puede llevar a reparar la capa de esmalte y detener el proceso de caries.

Sin embargo, si la desmineralización continúa durante un período de tiempo más largo y la remineralización es deficiente, el esmalte perderá cantidades significativas de sustancias minerales, dejando atrás la matriz orgánica, extremadamente blanda.

Debido a la mala consistencia, la matriz orgánica se desintegrará, formando una pequeña cavidad y la caries dental penetrará en la dentina.

Una vez que se ha formado la cavidad, el diente ya no se puede reparar por sí mismo.

Sin la intervención del dentista, la caries progresará rápidamente a través de la dentina (que es mucho más suave que el esmalte) llegando finalmente a la pulpa del diente.

Mirando este mecanismo una vez más, podemos decir que la caries incipiente podría curarse por sí sola, pero una vez que se ha formado una cavidad cariosa, el proceso se vuelve irreversible.

Qué condiciones deben cumplirse para que una caries pueda sanar por sí misma

Para que una pequeña lesión cariosa pueda sanar, se deben cumplir varias condiciones:

Detección de caries lo antes posible

No hace falta decir que no se pueden tomar medidas que conduzcan a la curación del proceso carioso si la caries no se detecta en la etapa temprana.

El primer signo clínico de una caries dental es la aparición de una mancha blanquecina en la superficie del diente.

La mancha blanquecina indica un área de desmineralización del esmalte.

Este tipo de lesiones cariosas tienen las mayores posibilidades de curación.

Es muy difícil para un paciente notar estas áreas. En cambio, el dentista tiene a su disposición una serie de tecnologías modernas que le ayudan a distinguir más fácilmente estas lesiones incipientes.

Posición

La caries debe colocarse en una superficie lisa del diente.

Es poco probable que el proceso de remineralización del esmalte ocurra si la caries se encuentra en zanjas o grietas profundas en la superficie oclusal de un diente o en el espacio entre dos dientes.

Al ser difíciles de higienizar, estas son las zonas favoritas donde se acumula la placa dental y la remineralización del esmalte tiene un pronóstico muy bajo en las zonas donde la placa dental queda en contacto con los dientes.

3. Etapa de evolución de la caries

Es obligatorio que la lesión cariosa esté en fase temprana, de desmineralización del esmalte sin haber formado ningún tipo de cavidad.

Una vez que el proceso de caries entra en la dentina, la remineralización ya no puede tener lugar y la caries tendrá que ser tratada mediante la colocación de un relleno.

4. Plan de tratamiento

Si después de un examen clínico, el dentista determina que tiene una lesión cariosa reversible (que es probable que se cure por sí sola), se deben tomar una serie de medidas activas para aumentar las posibilidades de curación.

Aunque el plan de tratamiento dependerá de la situación clínica de cada paciente, hay 3 medidas importantes que nunca deben omitirse:

A) Higiene bucal

Para que se produzca el proceso de remineralización del esmalte es necesaria una higiene bucal impecable.

Probablemente conozca las medidas de higiene bucal más importantes; Estos son solo algunos consejos:

• No olvide cambiar el cepillo de dientes regularmente.

Muchas personas mantienen el mismo cepillo de dientes durante años, cancelando así la eficiencia del cepillado dental.

El cepillo de dientes debe cambiarse cada vez que note signos de desgaste o cada 3 meses (incluso si no nota ningún desgaste)

• La goma de mascar sin azúcar puede ayudar a prevenir las caries.

Además de que, contiene agentes activos que actúan en la prevención de la caries, la goma de mascar también estimula la secreción salival, lo que ayudará a limpiar los dientes.

• Enjuagar con agua después de cada comida para neutralizar los ácidos que se forman en la cavidad bucal

• No te olvides del hilo dental

B) Cambios en la dieta

Las bacterias en la placa dental se «alimentan» de azúcares que «convierten» en ácidos.

En otras palabras, en ausencia de azúcares de la placa dental, el proceso de fermentación ácida no puede tener lugar.

Es importante saber que, desde el punto de vista de la salud bucal, la frecuencia de consumo de azúcar es mucho más perjudicial que la cantidad total consumida.

En consecuencia, es aconsejable reducir el consumo de dulces entre comidas porque crean una reserva continua de nutrientes para las bacterias en la cavidad oral.

Además, agregue más comidas ricas en frutas y verduras a la dieta y consuma más agua.

C) Fluoración

El fluoruro es uno de los minerales almacenados en la capa de esmalte durante el proceso de remineralización.

El dentista puede aplicar en la oficina varios barnices o geles con un alto contenido de flúor.

En la mayoría de los casos, los geles de flúor se introducen en una cuchara que se aplica a los dientes durante unos minutos.

Además de estos, su médico podrá indicarle que use una pasta de dientes que contenga fluoruro.

Hay otras estrategias que puede discutir con su médico.

Por lo general, toma un período de tiempo bastante largo (más de un año) hasta que note un progreso significativo hacia la curación y el resultado final no siempre es predecible.

Por estas razones, la prevención de la caries es mucho más fácil.

Incluso si no siempre habrá posibilidades de curarse por sí mismo,

el tratamiento de una caries pequeña suele ser simple e indoloro.