Recuperar la función bucal y la estética de la sonrisa es posible gracias a la implantología, una rama especializada de la odontología que se enfoca en reemplazar los dientes perdidos mediante la colocación de implantes dentales.
Estos implantes son fijados directamente en el hueso mandibular, actuando como raíces artificiales que permiten soportar prótesis o coronas dentales.
Con este procedimiento se logra restablecer la masticación, la fonética y la apariencia natural del paciente, con resultados duraderos y seguros.
La variedad de prótesis disponibles incluye diferentes materiales, tamaños y diseños, adaptándose a factores como la edad del paciente, su estructura ósea, las necesidades clínicas y el presupuesto.
Todo el proceso requiere un diagnóstico preciso, una evaluación profesional y una planificación adecuada para lograr el éxito del tratamiento.
Gracias a la evolución en la tecnología odontológica, la implantología dental se ha convertido en una alternativa efectiva para mejorar la calidad de vida, permitiendo a los pacientes recuperar la confianza al sonreír, la comodidad al comer y la seguridad al hablar.
¿Por qué es importante la implantología?
La finalidad de la implantología dental radica en lograr una correcta fonética y estética de la mandíbula.
Además de permitirle al paciente masticar adecuadamente.
Gracias a lo implantes logrará recuperar la salud bucal, evitar problemas con su mandíbula, y recuperar su estética.
Los implantes dentales son tornillos.
Normalmente se hacen de titanio, sin embargo, también es usual verlos de otros materiales.
Todo radica en el paciente, ya que algunos necesitan tornillos biocompatibles para evitar el rechazo de parte de su sistema inmunológico.
Para determinar si tu cuerpo aceptará los tornillos de titanio es necesario realizarte una serie de pruebas.

¿Cuál es el proceso que debe seguir la implantología?
En primer lugar, el profesional debe realizar una prueba de imagen con el fin de verificar si es capaz de implantar una pieza en lugar de tu antiguo hueso.
Una vez que confirmado que no habrá problemas, tiene que realizar una segunda prueba para verificar si tu encía está sana.
Cuando existe una enfermedad en tus encías, no te pueden colocar la prótesis.
En caso contrario se corregiría la estética, pero la mandíbula todavía correría peligro y el resto de tus dientes se pudrirían.
Por ello es necesario primero sanar cualquier enfermedad para que no se expanda por el resto de tu boca.

¿La implantología está libre de riesgos?
Luego de haber implantado el nuevo diente no estás excepto de una infección.
Por supuesto, esto solo ocurre cuando el profesional no tiene cuidado al instante de realizar la operación.
Para solucionarlo solo te recetarán antibióticos y una rutina de limpieza dental que debes seguir cuando te levantes, cuando te acuestes, o después de comer -esto te lo indicará el médico-.
¿Qué sucede cuando no se puede implantar un diente?
Muchas veces un implante dental es demasiado riesgoso.
O tal vez no tienes el dinero para pagar cada uno de los dientes.
En cuyo caso se optará por el ‘puente’.
La pieza dental no se coloca en la raíz, como si se hace en el implante, sino que se anexa a los dientes que tienes a los lados.
Aquí Bespecialista tiene que limar bien ambos dientes de soporte, con el fin de que de no se desvíe el puente.
El único problema de este tratamiento radica en que se debilitan si no se tiene el debido cuidado bucal.
Esta es la razón de que más odontólogos sugieran el implante dental.
¿Los tornillos se ven?
No, los tornillos no se ven.
Muchas personas tienen miedo de que se note cuando sonríen, pero los dientes artificiales son diseñados para que luzcan igual que uno natural y se puedan camuflar sin problemas.

¿Es molesto tener implantes dentales?
La implantología tiene una única finalidad: reemplazar tus dientes naturales con unos artificiales, manteniendo la estética y la función de los dientes convencionales.
Si bien es cierto que te sentirás incomodo al principio, luego te acostumbrarás y se volverá parte de ti.
No por esto es menos natural.
